You're the only one that I want







sábado, 19 de marzo de 2011

Por ese dos que tan solo es uno ❤



Hoy voy a cambiar un poco el tipo de entrada, voy a escribir más tipo diario, y lo voy a hacer porque hoy ha sido un día un tanto extraño, extraño pero creo que especial; no estuve donde debía haber estado, y probablemente eso tenga algunas consecuencias, pero en fin, necesitaba ir a donde fui, hacia demasiado tiempo que no pasaba por allí. Por otro lado, de camino hacia ese lugar me tropecé con alguien del pasado, alguien a quien hacia un tiempo que no veía, y que curiosamente me dijo algo que jamás pensé escuchar de él, y aunque la situación me pilló así de sorpresa no es realmente eso lo mas importante, por así decirlo, de este día. Cuando por fin llegué, me senté en el mismo sitio de siempre, y mientras pensaba en mis cosas, y hablaba, me di cuenta de que en el mismo pasillo a unos pocos metros de mi, había una señora sentada, era una mujer mayor, setenta y algo creo recordar que me dijo, solo estábamos nosotras dos en todo aquello, al menos aparentemente; me miró, sonrió levemente y me preguntó que por qué estaba allí, empezamos a hablar y tras contarle mas o menos por encima el por qué, me dijo su motivo, y aún a estas horas, todavía estoy algo impactada, me pareció tan increíble, tan surrealista, tan.....¿imposible? No se si usar esa palabra exactamente, pero el caso es que me conmovió muchísimo, nunca había escuchado nada semejante, algo tan puro, tan real, tan grande, de verdad que todavía me cuesta asimilar que sea verdad, más que algo real, parece de película, aunque ya entiendo por qué dicen que la realidad supera a la ficción... Esa mujer se quedó viuda con cuarenta y pocos años, llevaba con su marido casi desde niños, fueron vecinos y bueno, los tiempos de antes, el caso es que esa mujer todas las mañanas, de lunes a domingo sea festivo o no, coge su sillita plegable, donde mismo estaba sentada cuando la encontré, se va al cementerio y se sienta toda la mañana junto a la tumba de su marido, y se queda allí a pasar horas junto a él, junto a su tumba realmente, y lleva haciéndolo treinta años. Lleva treinta años sentada junto a una tumba, solo porque la persona a la que ella más quería estaba ahí, y es algo tan triste y a la vez tan hermoso, realmente algo único, o al menos a mí me lo pareció, porque pueden decir que es una tontería, o que lo que realmente cuenta son las acciones en vida y no una vez que está muerto, pero para mi fue uno de los gestos de amor mas grandes y hermosos que he visto jamás. No los conocí cuando estaban juntos, no se como eran personalmente, ni como eran como pareja, pero de lo que sí estoy segura, es de que realmente se quisieron, de que los dos juntos formaron siempre uno, porque años después todavía se reflejaba amor en los ojos de aquella mujer. Fue tan, no se como definir la sensación que tuve, tan única, que me gustaría algún día llegar a tener un amor así, tan grande y puro, ese dos que son solo uno.

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