You're the only one that I want







jueves, 15 de junio de 2017

Allí donde estés



Te fuiste al cielo y yo me quedé aquí con una parte del corazón hecha añicos, echándote de menos y buscando tu cara en las caras de la gente por la calle. Porque desde que te fuiste nunca nada volvió a ser lo mismo.
Hace unos días otro buen hombre fue a parar donde mismo estás ahora. Se llamaba como tú. Y me recordó tanto a ti, a tu humildad, tu nobleza, tu paciencia. Esa forma que tenías de mirar las cosas como si cada una de ellas fueran hermosas.
Aún hay noches en las que sueño contigo, en las que me subo a un avión y voy a buscarte, como si estuvieras en alguna nube, sueños dónde te vuelvo a abrazar, y hablamos de todo lo que ha pasado durante estos años.
Dejaste el listón muy alto. Eres el único hombre que jamás me ha fallado.

Espérame allí donde estés y guárdame un lugar porque algún día tendré que ir también. Hasta entonces, me conformo con encontrarte en mis sueños. Te quiero. 


viernes, 9 de junio de 2017

Un mal chiste


Últimamente salto de la tristeza al enfado, del enfado a la frustración y de la frustración a la tristeza. Viene siendo un círculo vicioso complicado. Y es que me cabrea mucho, Henry. Porque últimamente he pensado un poco en ti, y eso me jode, qué quieres que te diga…
¡Joder! Nacimos el mismo día, del mismo mes a la misma puñetera hora ¿Acaso existía algo más predestinado que eso? Estaba claro que no, o eso pensaba yo hasta que el universo me dio una patada y me bajó de las nubes, bueno, el universo o tú, según como se mire. Para mi estaba claro, tenías que ser tú. Recuerdo cuando aún no sabía dónde vivías, aunque sí sabía que era por aquella zona, pasé por delante de tu puerta sin saber aún que lo era, y pensé “podría estar pasando delante de su casa ahora mismo” mientras me quedé mirando la puerta como si esperara verte salir de allí en algún momento. Imagínate mi sorpresa casi un año después cuando me llevas a tu casa y resulta que era exactamente esa. Era como si alguna divinidad cósmica se hubiera confabulado para decirme que eras tú y nadie más. Y luego, todo se fue al traste… ¿Sabes cuánto me costó olvidarte? ¿Sabes cuántos lo intentaron después de ti? Ninguno te llegaba a la suela de los zapatos. Recuerdo estar en cualquier lugar y pensar “debería estar aquí contigo”. Ninguno era lo suficientemente bueno, cuando en realidad el problema es que ninguno de ellos eras tú.
Juré y perjuré por todo lo imaginable que jamás ningún otro llegaría, ningún otro sería tan importante, para que así cuando se fuera no volviera a sentirme mal nunca más… Hasta que de repente llega alguien que me hace olvidar todo, alguien al que ya no comparo contigo, alguien cuya sombra tapa la tuya. Alguien que hace cosas maravillosas y hasta me hizo pensar una vez “¡Joder este hombre me quiere!”. Y entonces olvido todo lo que juré, para volver a caer en esa trampa a la que llaman amor. Y para chiste del destino termino queriendo otra vez a alguien que no me quiere, o que me quiere a medias, lo cual aún intento adivinar qué es peor…


“Usted… Es la excepción a todo eso que dije que nunca haría”

miércoles, 7 de junio de 2017

¿Y ahora qué?


- Está bien… lo acepto
- ¿Aceptas el qué?
- Si tanto lo deseas, lo haré, por ti
- ¿Y ese cambio?
-Si tengo que hacerlo, lo haré con mucho gusto. Me encargaré de todo, te lo prometo. Si tengo que hacerlo lo haré.
- ¿En serio?
- Sí, si tengo que hacerlo, de verdad lo haré… yo no quiero perderte. Si de verdad necesitas todo eso, lo haré. Prepararé todo, te haré hueco en los cajones, cambiaré mi nombre en el buzón y pondré el de los dos. Si tengo que hacerlo lo haré.
- Eres el hombre más maravilloso del mundo… y si no hubieses dicho “Si tengo que hacerlo” … como unas 17 veces, ahora diría “venga vale, intentémoslo, vamos a hacerlo” …
- Pero, no lo harás…
- No. Y no puedo creer lo que te estoy diciendo, pero… no puedo dar ese paso con alguien que en realidad no quiere hacerlo
- Yo…yo… te quiero
- Yo también… ¿y ahora qué?
- Supongo que seguiremos bailando.


F.P

sábado, 3 de junio de 2017

Después de un tiempo



Después de un tiempo, aprendes la sutil diferencia entre tomar de la mano y encadenar un alma. Aprendes que el amor no se fuerza y que estar acompañados no significa seguridad. Comienzas a entender que los besos no son contratos ni los regalos son promesas. Aceptas tus propias derrotas con la cara en alto y los ojos abiertos, con la planta de un adulto y sin la pesadumbre de un niño. Aprendes a construir sobre el hoy, porque las carreteras del mañana son demasiadas inciertas para planificar. Después de un tiempo aprendes que hasta el sol más radiante y cándido quema, si te acercas demasiado. Así que, siembra y decora tu propio jardín, no esperes que te traigan flores, nunca lo harán, y aprende que, aunque las verdades duelan, puedes resistir. Pues no hay flor más bonita que aquella que crece en la adversidad.  


El verdadero amor es la aceptación de todo lo que la otra persona es, ha sido, será y nunca más podrá volver a ser.