You're the only one that I want







lunes, 28 de mayo de 2012

Si pudiera...



Saben… hace unas semanas una chica que entró en mi Ask, uno que tengo como “columna de consejos” por así decirlo, para personas con dudas que quieran una opinión sobre algo o simplemente desahogarse. Me dijo que no sabía muy bien que hacer, porque ella quería a una persona y estaba segura que él la correspondía, pero como ella era muy cerrada le costaba decir sus sentimientos y aunque lo quisiese, tenía miedo de perderle. Y desde entonces llevo dándole vueltas a eso.
¿Cuántas personas se callan lo que sienten por miedo?...
Yo comprendo, y se que no es fácil tener a esa persona delante, mirarla a los ojos y decirle lo que sientes, porque eso es tanto como quitarnos todo y mostrar por completo exactamente lo que somos. Pero creo que si tienen la oportunidad de hacerlo, y la posibilidad, por pequeña que sea, de que salga bien, deberían al menos intentarlo. Porque a veces no se necesita nada más que una sola oportunidad para que las cosas salgan bien, y si la tienen deberían aprovecharla. Yo no la tengo, yo no puedo mirarle a los ojos y ser como quiero ser con él, ni contarle todos los planes disparatados que se me han ocurrido para hacer juntos, solo por estar a su lado algún domingo. Yo no puedo hacer nada de eso, porque mi posibilidad no existe, pero si pudiera, si existiera lo intentaría solo por una vez.
Porque creo que deberíamos decirles a las personas que queremos, cuánto las queremos, si tenemos la oportunidad. 

sábado, 26 de mayo de 2012

Debería...



No debería ser así ¿sabes? No debería sentirme así... Hay mucha gente que piensa que el amor, enamorarse, o querer a una  persona significa sufrir, significa aguantar, callar o pasar el tirón. Pero yo creo que no, yo creo que cuando quieres a alguien y la quieres de verdad, para empezar la aceptas tal y como es, pues así te enamoraste de ella, no tienes por qué ir a cambiarla después, luego te moldeas a su forma de ser, a sus costumbres y sus manías, porque simplemente la quieres aunque sea la persona mas imperfecta del planeta, y la querrías igualmente aunque te rodearan de personas perfectas y maravillosas. Y lo mismo pasaría a la inversa, lo mismo haría esa persona contigo si te quisiese de verdad. Para mí eso es querer a alguien, no es que no existan las malas épocas, no, porque de esas siempre hay, ni es pasar el tirón cuando haya una. Es darle la mano a esa persona y afrontarlo juntos, no sufriendo cada uno por un lado y de distinta forma. No tiene porqué darte siempre la alegría ni la esperanza, pero sí la fuerza.
Y no es así como me siento Henry… Porque ¿sabes cual es el problema? Que tú no eres bueno para mí, sin embargo te quiero; mientras que yo sí soy buena para ti porque me necesitas, pero no me quieres.   

~ Y luego me quejaré como hace la gente, de mi mala suerte y mi mala fortuna, cuando en realidad no es más que mi propio empeño el de quererte aún sabiendo lo que yo misma predico… Abandona las cosas “Inútiles” porque a la hora de elegir entre el “Cielo o infierno” si eliges lo segundo acabas con “Heridas” que difícilmente puedas cerrar después, pero claro, a nadie le gustan las “Verdades”
Si es que por muy loca que parezca, cuando hablo, no lo hago solo por hablar. ~



domingo, 20 de mayo de 2012

Inútiles



Porque sí, porque siempre hay cosas inútiles en la vida. Cosas, personas, situaciones, momentos, frases, refranes y hasta profundas reflexiones. Sí, exactamente, profundas reflexiones de algún magnifico e ilustrísimo sabio de hace cientos de años, al que seguramente jamás le dio por mirar más allá de sus ilustrísimas narices, pero que todo el mundo respeta, acepta y sigue como normal general de predicción para solucionar sus vidas.     
-He aquí otro ejemplo de inutilidad, un uso generalizado del plural en una expresión común, “mas allá de sus narices” … como si alguien tuviese más de una, y ahí es donde te metes la lógica por donde te quepa, pero en fin a lo que íbamos… ~
Hay mucha gente cabezota en el mundo, yo me incluyo, gente persistente donde las haya, de esas que siguen y siguen y ya se pueden estar muriendo que siguen ahí. Y eso es una gran cualidad si no llega al punto de resultar inútil, completamente inútil.
- Vamos a ver, terco de las narices, ¿Acaso no ves que todo, absolutamente todo lo que haces es en vano? ¿De verdad no eres capaz de darte cuenta que el esfuerzo que haces da el mismo resultado que si estuvieses durmiendo la mona? ~
Sé que suena cruel, es cruel, pero es la verdad, a veces hay que entender  que cuando algo se vuelve inútil, es mejor abandonar y retirarse, porque todo lo inútil seguirá siéndolo ahora, mañana y dentro de mil años, por muy persistentes y cabezotas que seamos. El problema es que siempre que pensamos en abandonar llega esa hija de la gran madre que la trajo al mundo, llamada doña Esperanza que se las da de lista y caritativa, alimenta esa terquedad profunda que tenemos las personas como yo de cabezotas, y consigue que todo eso inútil parezca alcanzable y hasta relativamente fácil, y pues claro, allá vamos muy orgullosos con la cabeza bien alta a dárnosla de valientes y decimos “¡esta ves sí, es la definitiva!” hasta que te la pegas contra el muro inútil y su realidad “¡fácil y definitiva… meeeeentiiiiira!” Entonces vuelves a pensar lo del principio, vuelve a aparecer la perra de doña Esperanza y se convierte todo en un círculo vicioso. Por eso es mejor abandonar todo lo inútil, cosas, personas, situaciones, momentos, frases, refranes y hasta profundas reflexiones…
-Y ahora viene alguien y me dice; “Sí sí… todo muy bien, pero verás, es que eso se llama conformismo, y así no se llega lejos ni se avanza en la vida =)”  Y entonces es donde yo le contesto; “ No se llama conformismo, se llama quererse, inútil =)” ~

 En fin, después de esta entrada sicodélica-demencial, llena de ironía, rabia contenida y demás, seguiré escribiendo como de costumbre cuando termine de descargar todos mis brotes lunáticos.


jueves, 17 de mayo de 2012

Cielo o infierno.



Todos somos capaces de decidir a dónde queremos ir, con quienes vamos, venimos, rechazamos, con quienes queremos hacer nuestros planes, lo que queremos hacer y lo que al final terminamos haciendo. Decidir, elegir, escoger… llámalo como quieras, quédate con el nombre con el que te sientas más cómodo o al que le tengas menos miedo, pero a la hora de la verdad todas significan lo mismo; abandonar. Decidir, elegir o escoger, significan entrar por una puerta y abandonar otras,  y eso siempre asusta. Porque según lo que elijas y rechaces, puedes formar caminos de arenas cálidas o de piedras ajadas mientras andes. Y eso es algo, que solo tú puedes decidir.

lunes, 7 de mayo de 2012

Heridas



Tenemos cicatrices en los lugares más insospechados, como si fuesen mapas secretos de nuestras historias personales, restos de viejas heridas… algunas cierran dejando solo una cicatriz y otras no.  Parece fácil intentar arreglarlo cuando no sabes lo profunda que es la herida, aunque ese sea el primer paso, saber exactamente dónde está para poder curarla. Pero normalmente no revolvemos el pasado para no herirnos a nosotros mismos, hay hechos y palabras que duelen más que puñales. Por eso lo olvidamos, buscamos soluciones y optamos por la más rápida. Si tienes suerte terminas con heridas superficiales, heridas que puedes taparte con una simple tirita, sin embargo hay otras heridas que son mas profundas de lo que parecen y necesitan mas cuidados.  Y esas son a las que a veces hay que dejar que respiren y esperar un tiempo para que se curen. Por eso llevamos algunas cicatrices a todas partes y aunque la herida cierre, el dolor a veces persiste.  

sábado, 5 de mayo de 2012

Gracias, Ana.



Es verdad eso que dicen que cada día que pasa aprendes algo nuevo, y de que alguna forma u otra cada persona que pasa por tu vida te enseña algo o hace que reflexiones sobre algunas cosas. Y justamente ayer, gracias a la que fue una gran mujer, me di cuenta que llevo equivocada desde hace un tiempo. Casi sin querer me ha hecho ver que nadie vale lo suficiente como para dejarte colgado en recuerdos. Que quien no te busca, no te echa de menos, y quien no te echa de menos, no te quiere. Que no te merecen si te hacen sentir invisible o ausente con sus indiferencias, o te ilusionan con palabras y te desilusionan con hechos. Ni te merecen cuando solo te buscan cuando te necesitan y no siempre están a tu lado. Que la verdad duele una sola vez, después la afrontas, te recuperas y el dolor pasa. Mientras que la mentira duele cada vez que la recuerdas, por eso regala tu ausencia a quien nunca valoró tu presencia y recuerda que quien mucho se ausenta pronto deja de hacer falta.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Verdades...



En el fondo no queremos conocerla, sobretodo cuando sabemos que nos hará daño, a veces decimos la verdad porque es lo único que podemos hacer. Sin embargo otras veces la decimos porque necesitamos escucharla en voz alta y así poder creerla, poder saber con certeza que está ahí, que no es una fantasía.  Mientras que otras veces la contamos porque no podemos aguantarnos más o simplemente porque a alguien, le debemos al menos eso.