You're the only one that I want







miércoles, 28 de noviembre de 2012

Sueños




"¿Qué ocurre cuando una persona te cuenta que ha soñado contigo el mismo día que tú has soñado con ella?
Quizás no deba considerarse un sueño, porque ha existido más allá de los límites de nuestra cabeza, ha casi rozado la realidad, desdibujándose un poco antes de que abriéramos los ojos.
No sé, a veces no me atrevo a decirle a alguien que he soñado con él o ella, pero quizás éste se esté callando lo mismo. Y haya sido el travieso comité de los sueños siameses, que en el momento de perder la noción de la razón, y a través de un estudio molecular de nuestros deseos, ha sintonizado a la vez, un mismo sueño para dos personas, que tímidamente sueñan, lo que no se atreven a confesar." SCS
                           
Somos de mundos distintos y sin embargo no somos tan diferentes, el amor es lo que nos une, en los buenos y malos momentos.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Día 153...




Sí, 153 días, parezco una yonki en proceso de rehabilitación. Hace 153 días que hago una especie de terapia demente conmigo misma, incluso he llegado ha pensar que debería  cambiarle el nombre a mi blog por “Las Demencias de Lili” pero me da pereza, me gusta el que ya tiene (por algo lo puse) y además no soy muy dada a los cambios…
Volviendo a mi desintoxicante rehabilitación, ¡Dios, es desesperante! ¡Soy Eva en el Edén y tú mi serpiente! una tentadora, cautivadora, arrebatadora y a la vez espeluznante serpiente.
Sé que dije que no volvería a compararte con ningún otro hombre, sí lo se, pero aún así pienso hacerlo Henry…

He conocido a alguien a pesar de mi reciente apatía hacia el género masculino, llamémosle “señor R”, (no me gusta hablar de gente ajena por aquí) y te puedo decir que es amable, maduro, inteligente, sabe lo que quiere y lo mejor de todo, no tiene miedo de compartir parte de su vida con nadie, ni viejos amores trabados en páginas ancladas de un libro obsoleto.
Casi perfecto se podría decir, claro que después he pensado en ti, como no… tú, única e inexplicablemente tú. ¿Y es que, quién puede considerarse casi perfecto comparándose contigo?
No tiene tu chispa, tu magnetismo, ese que hace que mi sistema nervioso se acelere por segundos con solo una palabra tuya. Me revolucionas, solo tú eres capaz de despertarme, despertar esas ansias de meterte en una ducha con ropa, empaparte y luego desnudarte despacio y despreocupadamente entre caricias y besos, mientras tus manos recorren mi cuerpo y tus brazos me apresan en la pared.
Tampoco me entiende, no como tú, esa extraña y casi acertada telepatía que sentía a tu lado, como si me leyeses cual libro abierto para adelantarte a lo que quiero.
O simplemente esas conversaciones absurdas sobre galletas, de cómo te ha ido en la uni, o sobre lo mucho que nos gusta el frío y la lluvia…
Las echo de menos, sobretodo cuando llego a casa después de un largo día y por inercia quiero ir a contártelo todo, hasta que recuerdo que ya no estás. Claro que después de más de 3 meses sin hacerlo, supongo que ya voy perdiendo la mala maña.  
Ahora eres como la llama de una vela que quema demasiado, que parpadea y titubea en un aire abrasador que ya no alivia el calor. Y aunque haga esfuerzos por resistirme me atrae. Es como volar cerca del sol; deslumbrada por su luz, derritiéndome por su calor, y agotada por mi empeño de mantenerme en el aire... 
Cerca de ti.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Magia




-¿Qué fue lo que nos pasó?
+ Eso quizás deberías respondértelo tú, a fin de cuentas fuiste tú quien se marchó
- … ¿De verdad le quieres?
+ No como te quise a ti
-Entonces quizá no es demasiado tarde…
+ No Henry, ya ni siquiera puedo confiar en ti. Confiar en estar contigo sin miedo a que un día te despiertes, cambies de idea y te marches sin tan siquiera decir adiós, como ya hiciste una vez
- ¡Pero no le quieres, no como a mi!
+ No, no le quiero como te quise a ti, porque nunca he querido a nadie como a ti. Pero me cansé de compararlos a todos contigo y que ninguno te ganase, me cansé de que nadie fuese mejor que tú. De la idea de quedarme sola porque ninguno era lo suficientemente bueno, o en realidad lo suficientemente tú
- No sabía que sintieses todo eso… pero aún así sigo sin entender que ahora lo prefieras a él  
+ Ya no busco lo que sentía contigo, esa forma idílica del amor en la que crees que la otra persona es tu mitad perfecta, y sin ninguna razón te entiende a las mil maravillas.
- ¡¿Y qué es lo que quieres?!  ¿Por qué lo prefieres a él si me estas diciendo que yo soy esa persona? ¡Tú persona! ¡Es de locos!
+ ¡Hechos, Henry!  ¡Hechos! Los que tú nunca me diste. Puede que sea verdad que no me muero por él, que no sea mi mitad, mi persona ni mucho menos que me entienda, pero ¡me da igual!...  Me da igual porque cada vez que se recorre media isla solo para verme, duerme 5 horas al día para sacar un tiempo que no tiene y poder estar un rato conmigo entre sus historias y sus clases, o aguanta toda clase de traumas mentales por mi parte, que sin venir a cuento a veces paga él, me digo a mi misma ¡Joder, este hombre me quiere!
…Mientras que de ti no podría decir lo mismo, por mucho amor idealizado y maravilloso que quieras ponerle.
Ya no quiero algo mágico, solo algo verdadero.