Existen personas que al pasar por tu vida dejan una huella tan grande,
que a partir de ese momento, de ese preciso instante, ya no puedes volver nunca
a ser de nadie más, ni de ti mismo.
Ya apenas te recuerdo, Henry, y aún así a veces te echo de menos.
…Y digo yo, que eso de quererte y odiarte por momentos, no debe ser
muy sano.
“Tómame de los pies a la cabeza, porque quiero ser la
lava que derrama tu volcán de miel.
Bésame, tápame la boca con tu boca porque quiero
arder.
Tómame de los pies a la cabeza, porque quiero ser la
lava que derrama tu volcán de miel.
Bésame, tápame la boca con tu boca porque quiero
arder.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario