Desde que nos conocimos he pensado que nuestra relación nunca ha sido
sencilla, te he perdido tantas veces por la debilidad, por el tiempo, el miedo,
la distancia y por el mismo amor, que simplemente asumí que me había pasado la
vida perdiéndote, hasta que hoy he comprendido, que en realidad me he pasado la
vida encontrándote. Te he encontrado tantas veces a pesar del resto del mundo o
de mí misma, que hasta cuando huyo te encuentro.
Cuando te encontré por primera vez, el amor solo me había provocado
sufrimientos en vano, no creía en el amor, no sabía amar ni me sentía amada, y
tú lo cambiaste.
Tal vez seas imperfecto, pero todos lo somos, y te quiero por ello. Te
quiero desde la primera vez que mis ojos se encontraron con los tuyos, como si
fuesen viejos conocidos recordando momentos juntos. Te quiero desde que mis
dedos dibujaron el contorno de tus labios, desde que no se distinguía la frontera
entre mi piel y la tuya otra vez, desde que sentados, entrelazados y desnudos
no existía nada más en el mundo que tú y yo. Desde que yo era solo tuya, y tú
solo mío. El mismo día que volví a encontrarte, Henry.
“You’re a hard soul to save,
With an ocean in the way,
But I’ll get around it,
I’ll get around it.
You’re a hard soul to save,
With an ocean in the way,
But I’ll get around it.
Now there’s green light in my eyes,
And my lover on my mind.
And I sing from the piano...
Over the love of you.”

No hay comentarios:
Publicar un comentario