“Lo de no hablar no duró, al poco tiempo ya no podía hacerte callar. Pero estabas encantadora intentando impresionarme con William Blake y tus grandes planes.
Yo no tenía ni idea de qué hablabas, pero no podía evitar que me gustara escucharte.
En ese momento me enamoré de ti.”
Yo no tenía ni idea de qué hablabas, pero no podía evitar que me gustara escucharte.
En ese momento me enamoré de ti.”
Joder, parecía una jodida magdalena viendo la película. Seguramente será una tontería, llevo dos días pasando continuamente de ser una arisca agriada a una híper mimosa crónica….malditos cambios hormonales…. En fin, el caso es que me hizo pensar en muchas cosas, como en lo tremendamente estúpidos que somos todos, por valorar tarde lo que pudimos tener, si no hubiésemos estado haciendo el indio todo el rato, por ejemplo. O en la rapidez en la que cambian las cosas, las situaciones, los lugares, momentos, las personas… Aún no hemos terminado de adaptarnos al último cambio y ya llega otro nuevo. A veces ves como tienes que decidir pasar página y no puedes, porque es como si se quedase ahí clavada, o pegada, resistiéndose a formar parte del pasado, de lo vivido y dejado en el recuerdo, mientras que, notas como las demás páginas intentan avanzar pero no pueden por esa maldita pagina trabada, y mientras más esperas parece que mas se aferra al no querer marchar. Todas las decisiones duelen, porque si no lo hicieran, significaría que en realidad no fueron importantes en nuestras vidas, pero a fin de cuentas sabes que tienes que pasarla, tienes que ser capaz de despegar y seguir, porque no puedes dejar que tu vida se pare con ella. Y cuando lo consigas serás libre al fin.
PD: Te Quiero

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