You're the only one that I want







miércoles, 4 de enero de 2012

<< Come, reza, ama >>


Octavio Augusto construyó el Augusteo para que albergara sus restos, sin embargo cuando llegaron los bárbaros lo arrasaron junto con todo lo demás… El gran Augusto, el primer gran emperador de Roma, ¿como podría a ver imaginado que Roma, lo que para él era el mundo entero, acabaría un día en ruinas?... Es uno de los lugares mas silenciosos y solitarios de Roma, la ciudad ha ido creciendo a su alrededor durante siglos y el Augusteo ha quedado  como una bella herida entre el paisaje, como un desengaño amoroso al que te aferras por el placer del dolor…
Todos queremos que nada cambie, nos conformamos con vivir infelices porque nos da miedo el cambio, que todo quede reducido a ruinas, pero al contemplar ese sitio, el caos que ha soportado, la forma en la que ha sido adaptado, incendiado,  saqueado y luego hallado el modo de volverse a levantar, me vine arriba, a lo mejor  mi vida no ha sido tan caótica y es el mundo el que lo es y el único engaño es intentar aferrarse a ella a toda costa.
 Las ruinas son un regalo,  son un camino a la transformación, incluso en esa ciudad eterna, el Augusteo nos ha enseñado que debemos estar preparados para inmensas oleadas de transformaciones…

Te quiero Henrry, y no quiero querer a nadie que no sea a ti, pero no puedo conformarme estando así a tu lado, solo por el miedo de sufrir si no estoy contigo… Ni siquiera me has dicho nunca que me quede…

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