Cuando apareciste
y me percaté de tu existencia, cuando te conocí, cuando me di cuenta de que eras
la única persona en el mundo con la que podía ser yo, en la única persona en la
que confiaba casi a ciegas sin entender muy bien por qué, el único con el que sentía
que el resto del mundo se paraba o dejaba de existir, creí que había encontrado
a la persona con la que quería pasar el resto de mi vida, ¿sabes?, eso creí. Y
todos los demás hombres, las salidas, las fiestas y mis traumas evidentes me
daban igual, porque te había encontrado. Pero nunca llegaste, escogiste todo lo
demás y me estoy recuperando. No pediré perdón por como decido reparar lo que
rompiste.
A veces elegir no sentir nada, es una
buena opción cuando lo que sientes es una mierda.

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