Dicen
que los rayos no impactan dos veces en el mismo sitio, eso es un mito. Lo que
pasa es que suelen atinar a la primera.
Una
descarga de 30.000 amperios, se nota. Puede hacerte olvidar quién eres, puede
quemarte, cegarte, pararte el corazón... Realmente para ser algo que pasa en
milésimas de segundo, puede cambiarte la vida.
Los rayos no
suelen impactar dos veces. Como probabilidad, es un hecho realmente único. Y
aunque parezca que la descarga vuelve una y otra vez, poco a poco el dolor se
va, se irá pasando el golpe y se irá cicatrizando la herida. Te recuperarás de
todo lo que no pudiste predecir. Y a veces, si la suerte está de tu parte, si
estás en el lugar adecuado en el momento indicado, puedes sufrir un revés y aún
así sobrevivir.

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