Dicen que si amas algo déjalo ir, si vuelve es tuyo, pero si no, nunca lo fue. Pues muy
bien pero si se va que no vuelva, no quiero volver a nadar contra corriente
para terminar ahogándome, ni luchar contra todo pronóstico que diga que va a ir
mal y que no funcionará.
Quiero aprovechar
que estoy aquí, quiero vivir y sonreír, que se olviden de mí los que me han
abandonado cuando más los necesitaba, ya no los necesito ni los quiero a mi
lado, no necesito a nadie para respirar ni soñar.
Tan cierto como
que llegamos a este mundo solos y nos vamos como mismo llegamos.
Ya estoy lo
suficientemente cansada como para continuar con la pantomima de seguir siendo
una muñeca de trapo en una función mediocre sobre la vida y los errores de
otros.
Hecho de menos a
la felicidad, a la locura, al delirio de la risa, a los rayos de luz, paz y
tranquilidad, a los besos por que sí y los abrazos antes de dormir, a los
ataques de cosquillas, el bailar bajo la lluvia y cantar cuando cocino, hecho
de menos el poder respirar y ser yo, sin que me hagan sentir culpable por ello.
A quien esté que
se quede, al que se fue que no vuelva, y de los que están, que no amarguen la
existencia.
“Somos nuestro propio demonio y hacemos de este mundo nuestro
propio infierno.” Oscar Wilde

No hay comentarios:
Publicar un comentario