- Está bien… lo acepto
- ¿Aceptas el qué?
- Si tanto lo deseas, lo haré, por ti
- ¿Y ese cambio?
-Si tengo que hacerlo, lo haré con mucho gusto. Me encargaré de
todo, te lo prometo. Si tengo que hacerlo lo haré.
- ¿En serio?
- Sí, si tengo que hacerlo, de verdad lo haré… yo no quiero
perderte. Si de verdad necesitas todo eso, lo haré. Prepararé todo, te haré
hueco en los cajones, cambiaré mi nombre en el buzón y pondré el de los dos. Si
tengo que hacerlo lo haré.
- Eres el hombre más maravilloso del mundo… y si no hubieses
dicho “Si tengo que hacerlo” … como unas 17 veces, ahora diría “venga vale,
intentémoslo, vamos a hacerlo” …
- Pero, no lo harás…
- No. Y no puedo creer lo que te estoy diciendo, pero… no puedo
dar ese paso con alguien que en realidad no quiere hacerlo
- Yo…yo… te quiero
- Yo también… ¿y ahora qué?
- Supongo que seguiremos bailando.
F.P

No hay comentarios:
Publicar un comentario