La primera vez es la más fácil, es todo desconocido y por tanto no te puede asustar lo que no conoces. Mientras que las demás, la segunda en este caso, es mas complicado porque no valen solo las ganas o tus sentimientos, también cuenta la experiencia y de ella el miedo, el miedo a que vuelva a fallar, el miedo de volver a repetir y sentir lo malo que ya sentiste una vez. Dicen que el problema del amor es que olvidamos todo lo doloroso de experiencias anteriores, que somos como esos peces de colores que viven y en 3 segundos olvidan todo y empiezan de cero, que por eso nos hacen tanto daño. Sin embargo yo creo que es justo al revés, que recordamos todos y cada uno de esos momentos y por eso sufrimos más. Mientras que si no nos acordásemos de nada el miedo de volver a repetirlo no existiría, todo sería nuevo y así no nos negaríamos la posibilidad de ser felices, no nos asustaría eso de volver a arriesgarnos, o al menos no nos costaría tanto, pues como dije al principio; no te puede asustar lo que no conoces.
Es lo que más quiero, y a su vez lo que más me asusta. Me pregunto si al final pesarán más las ganas o el miedo.
Quien inventó el amor debía estar muy mal de la cabeza.

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